
Madrid: Lámpara Mágica
Poner los pies en el Aeropuerto de Barajas de Madrid fue como frotar una lámpara mágica. Un viaje lleno de experiencias inesperadas. Si tú pudieras pedir tres deseos al genio… ¿cuáles serían?
“Sentirse como en casa” es mi mejor manera de describir lo que Madrid, Lámpara Mágica me inspira. Ese aire a la Caracas bonita, donde me encontré con mi gente de Aragua, pudiendo comunicarme en español . Una fórmula perfecta para reconstruir el Corazón Partio de cualquier emigrante venezolano.
Cuatro días en los cuales me sucedieron cosas inesperadas y maravillosas ¿Quieres que te las cuente?

Esta era mi segunda vez en España, en la primera oportunidad fui a Barcelona y llegué hasta Figueras. La pasé increíble junto a mis amigos y visité lugares extraordinarios como el Museo Salvador Dalí. Sin embargo mi amor a primera vista le perteneció a Madrid.
Las paradas turísticos obligatorios son bien conocidas por todos: Museo Reina Sofia, la Plaza Mayor, el Palacio Real, el Parque el Retiro, La Casa de Cristal, Puerta de Alcalá, Puerta del Sol, La Gran Vía, La Plaza de Cibeles y más.

Prometo luego darte más detalles de cada sitio, pero hoy simplemente compartiré contigo como fue que Madrid hizo realidad algunos de mis anhelados deseos.
Primer deseo: Quiero volver a ser niña
¡No se diga más! No eres niña si no tienes con quien jugar. Entonces el Genio de la lámpara mágica madrileña, me permitió encontrarme en la Capital de España con mi mejor amigo desde hace 23 años. Fue aquí donde comenzamos un viaje inolvidable, que continuó en Milano, Roma hasta llegar a Berlín, del cual obviamente te contaré más adelante.
Allinson y yo conocimos Madrid juntos, y el momento más divertido e inolvidable fue cuando en el Parque el Retiro decidimos alquilar unos monopatines eléctricos. Tan sólo descargando la app y escaneando el QR code código, ya estabamos rodando, pagando por minuto.
Seguramente no es la opción más económica de transporte, pero como nosotros los usamos solo para divertirnos como niños, valió la pena. Con algo de equilibrio y destreza, y con varias caídas vergonzosas, nos reírmos como cuando ibamos al colegio y teníamos 10 años .
Segundo Deseo: Quiero Conocer a mi amor platónico
Si tú tienes amores platónicos de Hollywood, lo entiendo perfectamente. Pero a mí me flechó el corazón un chileno de cabello rulo en la segunda temporada de Élite en Netflix. Desde ese entoncié a seguir la carrera de Jorge Lopez, mejor conocido como el rebelde “Valerio”.
Y después de varios meses regalándole likes a Jorge, los planetas se alinearon aquella tarde de Octubre. Allí estaba yo, caminando por la Gran Via de Madrid, cuando a lo lejos comenzo a dibujarse la silueta de él.
En cuestión de segundos mi consciente le dijo a mi subcontinentes: “es un espejismo“. Menos mal que mi subconsciente reaccionó velozmente y respondió: “¡No me jodas! si es él no dejaré perder la oportunidad” Entonces sin anestesia me volteé y dije: Hola Jorge, ¿me puedo tomar una foto contigo?

Esa sonrisa tiene marca registrada, si era él y esta es mi super foto abrazándolo. La ley de la atracción definitivamente existe. Mi segundo deseo quedó inmortalizado (sin la foto mi mejor amiga no me hubiese creído esto jamás).
Tercer deseo: Conocer la fuente de inspiración
Hay una cosa muy curiosa acerca de cómo comencé con proyecto de “ilustrar y escribir historias”- Esto sucedio cuando en el 2015 me encontraba hospitalizada a causa de una pielonefritis, entonces viendo el techo me pregunté a mí misma: ¿Para qué soy buena y qué me gusta hacer?
Justo ese año, inicié a buscar “referentes”: personas que ya hicieran lo que yo quería hacer. Así fue como descrubrí a Lucia Be, quién desde su casa de campo defendía a capa y espada que La vida es una Verbena.
Las casualidades se vuelven causalidades cuando, en mi segundo día en Madrid, entré en instagram y vi un post que anunciaba que aquel mismo dia, Lucia Be estaba inaugurando su primera tienda física, a unas cuantas cuadras de donde yo me estaba.

Sin dudarlo y sin necesidad de alfombra mágica, pero si en monopatín eléctrico llegue a la Calle de Pelayo.
Esa tiendita es un cofrecito de plata donde los sueños tomaron forma. Yo me fui de ahi más que contenta, porque pude conocer a Lucia Be. Charlamos un rato, le enseñé mis ilustraciones, recordamos sus inicios y ella autografió su libro para mí. Sus palabras fueron la gasolina que yo necesitaba:

Quiérelo tanto que el universo no tenga más opción que dártelo
Si te soy sincera en esos 4 días, Madrid, lámpara mágica, me regaló mucho más que tres deseos.

Me reencontré con mis viejos amigos, com í perros calientes a la venezolana, vi de frente el Guernica, tomé sangría y ladrón de manzanas, caminé de madrugada por la ciudad, y me reí escandalosamente, como siempre yo solía hacerlo. Me sentí tan yo, que me di cuenta cuanto me había extrañado hasta ese momento.
Cuando la magia y la casualidad se juntan para hacerte feliz, a veces el único secreto es querer las cosas con todo el corazón–

¿Tú crees que si continúo pidiendole deseos a Madrid me los cumpla?

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3 Comentarios
Allinson
ME ENCANTÓ DEMASIADO!!!!!!
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