Experiencias,  Lugares

MoMA: Arte Moderno en la gran Manzana

Ya habíamos comprado los boletos, las maletas listas, y el sueño estaba a punto de cumplirse. Mis primas y yo iríamos a New York juntas. Uno de los lugares impresindible de visitar: el MoMA Museum of Modern Art 

Cuando oyes hablar de New York, inmediatamente tu mente la asocia con imágenes de la Estatua de la Libertad, los musicales de Brodway, el puente de Brooklyn o los cientos de rascacielos iluminados de “La Ciudad que nunca duerme”.  

Times Square – New York 2014

Ir a NY es sinónimo de conocer el Central Park, visitar el Empire State. Tomarse una foto legendaria en el Times Square o tocar las zonas intimas del Toro de Wall Street para mejorar tu suerte financiera. ¡Actividades fascinantes no faltaban en nuestro itinerario!

Parecían muy obvias las cosas por hacer, sin embargo, para mi aún faltaba algo…  que mis acompañantes de viaje descubrieron cuando de manera democrática me preguntaron: ¿Brunella hay algo en particular que te gustaría hacer en Nueva York?  

Lo que no se esperaban ellos es que, a mis 26 años, mi deseo más anhelado en una de las principales ciudades del mundo fuese visitar un museo. 

Pero es que el MoMA no es cualquier museo, es el mayor museo de Arte Moderno en el mundo, no solo en la Gran Manzana.

MoMA: Arte moderno en la Gran Manzana

Un día a full color 

Convencer a mis primas de dedicar su tiempo en la Gran Manzana a contemplar a Monet o a Cézanne y en vez de Fendi o Gucci, no fue tarea fácil. Jessika prefirió hacer sus propios planes. Mauricio, el ex esposo de mi prima si me apoyó, entonces a Marian no le quedó más opción de venir con nosotros al centro de Manhattan, entre la Quinta y la Sexta Avenida. 

La entrada general al MoMA cuesta 25$, Mauricio compró las tres. Apenas subí los primeros escalones me topé este gran mural a full color me preparaba para lo que vería adentro. 

Rendir el tiempo para poder ver las 200.000 piezas de arte era casi imposible, mi reto era que mi recorrido de atracciones principales terminara antes que la paciencia de mi prima.  

Así que tuve que priorizar. Para eso utilicé el tríptico explicativo que me dieron en la taquilla. Los niveles del MoMA están bien distribuidos, primero me ubiqué, di un paseo veloz por el Jardín de las esculturas y luego tomé el ascensor directo al piso 5.  

MoMA: Jardín de las esculturas

La casa de los Grandes del Arte Moderno  

El corazón me latía fuertemente por saber lo que me esperaba en ese nivel. Obras de todos los grandes exponentes del Arte Moderno una tras de otra.  

Impresionismo, expresionismo, cubismo, surrealismo, arte abstracto, todos los movimientos del arte moderno en un solo lugar. 

Esta fue la primera vez que mis ojos contemplaban frente a frente un auténtico Dalí, ¡que mejor primera cita que La persistencia de la memoria!  

La persistencia de la memoria (1931)

En ese momento mi reloj también se derritió y pasé mucho tiempo contemplando cada uno de los detalles de este lienzo pequeñito. Quién se imaginaría que años más tarde yo iba a tener la oportunidad de visitar el mismísimo Museo Salvador Dalí en Figueras

Saludé a otro de mis españoles favoritos: Joan Miró, y él me regalo a cambio nada más que su teoría ilustrada  del Nacimiento del Mundo.

Nacimiento del Mundo (1925)

Más adelante me esperaba Frida con tequila en mano, estaba despechada porque Diego la dejó. Acababa de cortarse el cabello, y con ello parte de su feminidad. Otro de sus impresionantes autorretratos existencialistas llenos de resiliencia ante el dolor.   

Autorretrato con Pelo Corto (1940)

¿Y dónde dejamos al gran Picasso? Que como de costumbre no se conforma con formatos pequeños, entonces tomó como suya toda una pared para presentarnos a Las Señoritas de la calle Avinyó. Una vez más Picasso usa el pincel cómo medio de protesta social. 

Las Señoritas de la calle Avinyó (1907)

Desde lejos se desdibujaban ante mis ojos fondos blancos con líneas negras y focos de atención de amarillo, azul y rojo, obvio, era él: Mondrian.

Te confieso hubo momentos de tensión cuando le pedí a Marian que me tomara una fotografía con Trafalgar Square. Pero hice bastante hincapié en que encuadrara bien, pues si las líneas no eran rectas, alteraría la naturaleza de lo abstracto.  

Aquí vemos como Mondrian si sabía de estética, pero yo no sabía cómo vestirme en climas fríos  

Estar en el MoMA, la casa del arte Moderno en la Gran Manzana, era realmente emocionante para mí. Sin embargo, el momento más emotivo del recorrido fue cuando encontré un trozo del alma de Vero, mi mamá, difuminada entre los amarillos de la Noche Estrellada de Van Gogh.

Noche Estrellada  (1889)

Antes de bajar piso me despedí de aquel majestuoso lugar con la “esperanza”- Hope de Klimt, deseando profundamente regresar de nuevo algún día.  

Hope (1908)

On to Pop 

El tiempo premiaba, pero logre hacer un veloz recorrido entre los exponentes más importantes de los años 50’ y 60’ de la cultura Pop. Este movimiento tuvo como objetivo desafiar los valores convencionales propagados por los medios de comunicación de la época.  

Sonreí de par en par al ver las Campbell’s soup cans de Warhol, el ilustrador comercial que se convertiría en un exitoso autor, pintor y director de cine, icono del arte Pop.  

Campbell’s soup cans (1968)

Fue también este, el día en que conocí a quien cambiaría mi visión de lo estético con su arte caricaturizado: Lichtenstein. Quizás había visto muchas de sus obras antes, pero no conocía al maravilloso artista detrás del cuadro, hasta que retraté al lado de la Drowning girl  

Drowning girl (1953)

Con todo el respeto que este genio merece, me permito compartirte una ilustración auto retrato inspirada en el estilo de Lichtenstein que hice  cuando regresé de mi viaje a New York.  ¿Qué te parece? Escríbemelo en los comentarios.

Autoretrato inspirado en Lichtenstein (2014)

Pacman muerde la Gran Manzana  

¿Son los videojuegos arte? Sin duda alguna para muchos sí, pero para todos nosotros indiscutiblemente son obras de diseño.  

Una de las curiosidades del MoMA es que fue el primer en adquirir código fuente de videojuegos como parte de la colección permanente de Arquitectura y Diseño en el 2012. Esto con el objetivo de estudiar los videojuegos, preservarlos y exhibirlos. 

El videojuego Pac-Man se exhibe como una obra de arte en el MoMA

Entonces la atmósfera vintage se vuelve más interactiva con la presencia de videojuegos como Pac-Man (1980) y Tetris (1984) y  The Sims (2000).  

New York, New York  

En el MoMA se pueden tomar fotografías y hay wifi gratis (cosa que recuerdo al menos en el 2014 no era tan común en NY) 

Nosotros no compramos el New York Pass, pero luego me enteré que la entrada al MoMA es gratuita si tienes ese pase. Otra recomendación muy útil es compras la entrada online así ahorraras tiempo que podrás emplear en tu recorrido de arte moderno en la Gran Manzana.

Si me preguntas cuánto dura la visita a este museo, te respondería los 5 días que yo estuve en New York, pero como a mí me faltó mucho que ver, sin duda alguna debo regresar. 

Marian, Jessika y yo en New York

Quizás Marian y Jessika no compartan conmigo el amor al arte moderno, pero en otras muchas cosas si coincidimos. Este viaje a New York con ellas fue en absoluto uno de las mejores aventuras de mi vida.  Disfrutamos y nos divertimos muchísimo a pesar de que teníamos demasiado frio.

Construir futuros recuerdos con las personas que amas es la mejor obra de arte. Ya tendré el tiempo de contarte muchas de las otras cosas que hicimos en nuestra estadía en la Gran Manzana, mientras tanto, cuéntame tú  

¿Cuál es tu artista de arte moderno preferido?